Un avión institucional de la Policía Nacional de Colombia fue atacado este viernes a tiros poco después de despegar del aeropuerto Aguas Claras, en el municipio de Ocaña, departamento de Norte de Santander, en un hecho que dejó tres uniformados heridos y volvió a encender las alarmas por la violencia armada que golpea esa región fronteriza con Venezuela.
El ataque
La aeronave cubría la ruta entre Ocaña y Bogotá cuando fue impactada por ráfagas de fusil minutos después del despegue. A bordo viajaban 14 funcionarios de la institución, entre ellos cuatro tripulantes y diez pasajeros.
De acuerdo con el reporte oficial, la rápida reacción y experiencia de la tripulación permitió mantener el control del avión y continuar el vuelo hasta aterrizar de manera segura en el aeropuerto El Dorado, en Bogotá. Los tres agentes lesionados fueron trasladados a centros médicos y, según las autoridades, sus heridas no son de gravedad.
Investigación en curso
La Policía Nacional informó que unidades técnicas y de policía judicial adelantan las investigaciones para esclarecer cómo ocurrió el ataque y determinar el nivel de afectación que sufrió la aeronave tras los disparos.
Asimismo, fueron activados equipos de inteligencia y operaciones especiales con el objetivo de identificar y capturar a los responsables.
Reacción institucional
La institución rechazó de manera contundente el atentado y advirtió que este tipo de acciones ponen en riesgo la vida de los uniformados y comprometen la seguridad operacional aérea del país.
Contexto regional
El ataque ocurrió en Norte de Santander, una de las zonas más conflictivas de Colombia, donde grupos armados ilegales, entre ellos disidencias de las antiguas FARC y la guerrilla del ELN, mantienen disputas por corredores estratégicos del narcotráfico y el control territorial en la región del Catatumbo.




