El papa León XIV manifestó este domingo su solidaridad y cercanía espiritual con las víctimas de un grave accidente ocurrido en una mina de la provincia china de Shanxi, donde al menos 82 personas perdieron la vida.
Durante su intervención tras el rezo del Regina Coeli, el pontífice elevó una oración por el descanso eterno de los fallecidos y pidió acompañar en el dolor a sus familias, afectadas por una de las peores tragedias mineras registradas en los últimos años en el país asiático.
El siniestro se produjo a raíz de una explosión de gas que dejó atrapados a más de doscientos trabajadores en la explotación, causando además 128 heridos, según los reportes preliminares.
León XIV también invitó a los fieles a unirse en oración junto a la comunidad católica china, en el marco de la Jornada de Oración por la Iglesia en China. Asimismo, pidió a la Virgen María la gracia de la unidad para los creyentes y fortaleza para dar testimonio de la fe como signo de esperanza y paz.
El papa extendió además sus oraciones a las comunidades cristianas de Tierra Santa, el Líbano y otras regiones de Oriente Medio, afectadas por conflictos armados.




