United States confirmó este jueves que sus negociadores han cerrado un preacuerdo con Iran destinado a reactivar la navegación en el Strait of Hormuz y ampliar el alto el fuego vigente. Sin embargo, el entendimiento aún depende de la aprobación final del presidente estadounidense Donald Trump.
De acuerdo con fuentes del Gobierno citadas por la prensa estadounidense, el pacto está prácticamente cerrado y solo falta la autorización del mandatario republicano para entrar en vigor. El medio Axios fue el primero en adelantar los detalles del acuerdo, luego confirmados por funcionarios estadounidenses.
Según esas versiones, el entendimiento contempla que el paso marítimo por el estrecho de Ormuz quede abierto “sin restricciones”, eliminando bloqueos o limitaciones a la navegación. A cambio, Washington levantaría restricciones marítimas impuestas a embarcaciones con origen o destino en puertos iraníes, lo que supondría un alivio en las tensiones comerciales y energéticas.
El borrador del acuerdo también incluiría el compromiso de Irán de no avanzar en el desarrollo de armas nucleares, considerado un punto crítico para la administración estadounidense. No obstante, el tema del enriquecimiento de uranio quedaría para negociaciones posteriores dentro de una posible extensión de 60 días del cese al fuego.
Además, se plantea que Estados Unidos evalúe un eventual levantamiento de sanciones y la liberación de fondos iraníes actualmente congelados, como parte de un proceso gradual de distensión.
Las conversaciones entre ambos países, con mediación de Pakistán, se han intensificado en los últimos días en un intento por poner fin al conflicto iniciado a finales de febrero entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Aunque la Casa Blanca había sugerido que el acuerdo estaba cerca de concretarse, desde Teherán se había mostrado mayor cautela respecto a su inminencia. Según Axios, Irán ya habría dado su aprobación, mientras que la decisión final de Trump sigue pendiente.
El posible pacto ha generado divisiones dentro del Partido Republicano, donde algunos senadores cercanos al presidente han cuestionado las concesiones contempladas en las negociaciones.




