Durante declaraciones ofrecidas en el marco de una audiencia parlamentaria en La Habana, la funcionaria explicó que, aunque los canales de comunicación entre ambos países permanecen abiertos, los resultados han sido limitados debido a que el Gobierno estadounidense mantiene medidas coercitivas que afectan directamente la economía y al pueblo cubano.
Vidal sostuvo que estas acciones generan incertidumbre respecto a la verdadera disposición de Estados Unidos para fortalecer las relaciones bilaterales y avanzar hacia soluciones concretas.
A pesar de las diferencias, la representante cubana reiteró que La Habana continuará apostando por el diálogo como la única vía posible para resolver los conflictos y desacuerdos entre ambas naciones.
“La comunicación se mantiene, pero ciertamente no se observan progresos importantes”, afirmó la diplomática, quien insistió en que Cuba seguirá favoreciendo el intercambio y la negociación con Washington.




