Santo Domingo.– La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, junto al ministro de Deportes, Kelvin Cruz, encabezó la inauguración del nuevo multiuso del Club Deportivo Manganagua, en el Distrito Nacional, una obra construida con una inversión que supera los 31 millones de pesos.
La moderna instalación deportiva representa la obra número 50 entregada durante la gestión de Cruz al frente del Ministerio de Deportes y Recreación (Miderec), y beneficiará a cientos de jóvenes y atletas de distintas disciplinas y categorías del sector Manganagua.
Durante el acto, Kelvin Cruz destacó que la renovación del espacio transforma una antigua cancha deteriorada en un complejo moderno y funcional destinado a impulsar el deporte y la sana convivencia comunitaria.
“El presidente Luis Abinader ha realizado grandes esfuerzos para garantizar espacios dignos donde la juventud pueda desarrollarse y alejarse de los malos caminos”, expresó el funcionario.
De su lado, la vicepresidenta Raquel Peña manifestó su satisfacción por la entrega de la obra y afirmó que el nuevo techado deportivo contribuirá significativamente al crecimiento de niños y jóvenes de la comunidad.
“Tenemos un firme compromiso con el bienestar y desarrollo de nuestra niñez y juventud. Este espacio será de gran ayuda para fortalecer el talento deportivo de Manganagua”, señaló Peña.
La actividad contó además con la presencia de importantes autoridades y dirigentes deportivos, entre ellos Garibaldy Bautista, presidente del Comité Olímpico Dominicano; Stalin Alcántara, vicealcalde del Distrito Nacional; la diputada Liz Mieses y el director del Inefi, Alberto Rodríguez.
El nuevo multiuso, ubicado en la avenida Francisco Prats Ramírez, posee un área aproximada de 1,110 metros cuadrados. La obra incluyó la remodelación de la cancha, gradas, baños y áreas exteriores, además de la instalación de tableros profesionales certificados por FIBA, pizarra digital, superficie sintética, estructuras para voleibol y mejoras eléctricas y perimetrales.
Asimismo, el ministro Kelvin Cruz juramentó un voluntariado comunitario encargado de velar por el mantenimiento y conservación de la instalación, con el objetivo de garantizar su durabilidad y buen uso durante los próximos años.




