Un tribunal de apelaciones del Tercer Circuito anuló este jueves la decisión emitida en febrero por un tribunal federal y dio vía libre a la Administración del presidente Donald Trump para modificar la exhibición sobre la esclavitud en la Casa del Presidente, ubicada en el Parque Histórico Nacional de la Independencia, en Filadelfia. La resolución, adoptada por unanimidad por los tres jueces, dejó sin efecto la medida cautelar que obligaba al Servicio de Parques Nacionales a reinstalar los paneles retirados en enero, los cuales explicaban la presencia y condiciones de las personas esclavizadas que vivieron en la residencia de George Washington.
La jueza federal Cynthia M. Rufe había considerado en su fallo inicial que la retirada de los paneles fue “arbitraria y caprichosa” y advirtió que el Gobierno no podía alterar unilateralmente la interpretación histórica de un lugar que rinde homenaje a quienes fueron esclavizados en la propiedad del primer presidente estadounidense. Sin embargo, el tribunal de apelaciones concluyó que la corte de distrito interpretó de manera errónea las reclamaciones contractuales de Filadelfia y determinó que la ciudad no presentó argumentos con base suficiente para sostener su demanda. “Tal como explicamos, el tribunal de distrito carecía de competencia sobre los cargos, por lo que dejamos sin efecto su medida cautelar preliminar”, señalaron los jueces en su resolución.
La disputa se originó tras una orden ejecutiva del presidente Trump que establece que museos, parques y monumentos federales no deben mostrar contenidos que “denigren de manera inapropiada” a estadounidenses vivos o fallecidos. Bajo ese mandato, Parques Nacionales retiró los paneles que relataban la vida de los esclavizados en la Casa del Presidente, lo que provocó la reacción de la ciudad de Filadelfia y del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, quienes se sumaron a la demanda. Shapiro criticó duramente la decisión del tribunal de apelaciones y aseguró en redes sociales que “por mucho que Donald Trump trate de reescribir nuestra historia, no cambiará nuestros valores en Pensilvania”, añadiendo que el estado “seguirá enseñando su historia completa, incluso cuando sea dolorosa, para construir un futuro mejor”.
La Casa del Presidente fue construida en 1767 como residencia privada y entre 1790 y 1800 funcionó como vivienda oficial cuando Filadelfia fue capital temporal de Estados Unidos. Aunque fue demolida a mediados del siglo XIX, su emplazamiento se conserva como monumento dentro del parque histórico. La exhibición sobre la esclavitud había sido concebida como un espacio de memoria que reconocía la vida de los esclavizados en la residencia de Washington, y su modificación ha generado un intenso debate sobre la manera en que el Gobierno federal aborda la interpretación de la historia.
El fallo de apelación se suma a una serie de decisiones contradictorias en los últimos meses: en abril otro tribunal federal había ordenado mantener la exposición en su forma original y el pasado 13 de junio se instó al Gobierno a reinstalar los elementos retirados. Ahora, con la resolución del Tercer Circuito, la Administración Trump queda habilitada para avanzar en los cambios, lo que abre un nuevo capítulo en la controversia sobre la memoria histórica y el papel del Estado en la narrativa de la esclavitud en Estados Unidos.




