El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, calificó este lunes de “verdad de extrema gravedad” el informe sobre la muerte de Lyhanna, la niña de 11 años presuntamente violada y asesinada por Jérôme Barella, un hombre con denuncias previas por pederastia que nunca fue condenado.
El cuerpo de la menor apareció el 4 de junio en un silo agrícola cercano a Fleurance, tras casi una semana desaparecida. La indignación pública se desató al conocerse que Barella, de 41 años, ya había sido señalado en otra denuncia nueve meses antes, pero nunca fue detenido ni interrogado.
Denuncia previa ignorada
El documento de la Inspección General de Justicia (IGJ) revela que en agosto de 2025 la madre de Rosa, de 10 años, denunció en Toulouse abusos sexuales cometidos por su padrastro, mencionando hasta “medio centenar” de violaciones.
- El caso fue trasladado a la fiscalía de Auch, donde residía el sospechoso, pero sin marcarlo como urgente.
- No se trató como procedimiento prioritario y la madre de Rosa no fue interrogada de nuevo hasta febrero de 2026.
- No se realizaron más investigaciones, lo que permitió que Barella permaneciera libre.
«La cadena de protección falló», escribió Lecornu en la red social X, subrayando que las primeras diligencias fueron eficaces, pero el resto estuvo marcado por una sucesión de errores.
Reacciones y medidas
El caso provocó protestas y críticas sobre la protección de menores en Francia.
- Lecornu reiteró su intención de modificar la ley para permitir cadena perpetua a violadores en serie de niños.
- El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, rechazó dimitir, pero anunció sanciones contra magistrados si se confirman errores profesionales.
- Darmanin ordenó revisar antes del 14 de julio las 70,000 denuncias vigentes por agresiones sexuales a menores, revisión que ya llevó a la detención de 134 personas.
Respuesta de abogados y familias
El abogado de los padres de Lyhanna, François Roujou de Boubée, advirtió que la revisión masiva de denuncias es “imposible, a menos que se haga mal el trabajo”. El abogado de la familia de Rosa, Pierre Debuisson, anunció denuncias contra el Estado por “falta grave”, contra el ministro de Justicia, los fiscales de Toulouse y Auch, y los investigadores de la gendarmería.
El magistrado insistió en la falta de medios de policías, gendarmes y jueces, “aplastados bajo montones de expedientes”, lo que habría contribuido a la tragedia.




