El director de la CIA, John Ratcliffe, comparó este martes a los modelos de inteligencia artificial más avanzados con “armas nucleares digitales”, durante una inusual intervención pública en Washington.
“No sería descabellado comparar sus capacidades con las de armas nucleares digitales”, declaró Ratcliffe, en referencia a sus conversaciones sobre la IA con asesores del presidente estadounidense, Donald Trump.
El máximo responsable del servicio de inteligencia exterior estadounidense hizo estas declaraciones en momentos en que el gobierno de Trump dio un volantazo en su política sobre la IA por motivos de seguridad nacional.
Control de exportación de IA
Washington obligó el pasado 12 de junio a la empresa Anthropic, con sede en San Francisco, a vetar el acceso a sus dos modelos más potentes, Mythos 5 y Fable 5, mediante un “control de exportación”.
La medida se levantó parcialmente el viernes para Mythos 5, accesible ahora para un grupo de socios estadounidenses. En tanto, la versión pública de Fable 5, con funciones limitadas, sigue fuera de línea.
Por su parte, OpenAI lanzó el viernes su modelo GPT-5.6, disponible únicamente para un círculo de socios locales autorizados por la Casa Blanca.
Reorganización en la CIA
Ratcliffe reiteró que las “tecnologías emergentes” son su máxima prioridad, “al mismo nivel que China”. En su intervención en una conferencia de AWS, la división de la nube de Amazon, acusó a los adversarios de Estados Unidos de querer “robar y manipular” su tecnología.
El director de la CIA, en el cargo desde hace 18 meses, destacó una reorganización interna para aumentar las capacidades en ciberseguridad y reconoció haberse reunido con Elon Musk, director de SpaceX, así como con directivos de Amazon, Google y Dell.
Contexto estratégico
Las declaraciones de Ratcliffe reflejan la creciente preocupación de Washington por el impacto de la inteligencia artificial en la seguridad nacional y en la competencia tecnológica global. La comparación con “armas nucleares digitales” busca subrayar el potencial disruptivo de estas herramientas y la necesidad de establecer controles estrictos sobre su acceso y uso.




