Este miércoles ha comenzado a aplicarse el nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, un pacto que redefine parte del intercambio económico entre ambas potencias.
El convenio permite que las exportaciones de bienes industriales estadounidenses entren en el mercado europeo sin aranceles, mientras que Estados Unidos aplicará un gravamen del 15 % a la mayoría de productos procedentes de Europa.
El acuerdo se activa casi un año después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, alcanzara estos términos con el expresidente estadounidense Donald Trump, con el objetivo de evitar la amenaza de un arancel del 25 % que Washington había planteado al inicio de las tensiones comerciales.
Durante su tramitación, el pacto enfrentó varios obstáculos. El Parlamento Europeo lo frenó en dos ocasiones: primero en enero, tras nuevas amenazas arancelarias vinculadas a disputas políticas internacionales, y luego en febrero, después de que la Corte Suprema de Estados Unidos cuestionara la legalidad de aranceles globales impuestos de forma unilateral.
Finalmente, la Eurocámara aprobó el acuerdo tras incorporar mecanismos de protección. Entre ellos, se contempla la posibilidad de suspenderlo si Estados Unidos incumple sus compromisos o si las condiciones comerciales generan un aumento de importaciones que perjudique gravemente a la industria europea. También se exige la reducción de los aranceles al acero y al aluminio al 15 %.
El pacto tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2029, aunque la Comisión Europea podría proponer su extensión. La aplicación del acuerdo llega pocos días antes del ultimátum del 4 de julio fijado por Trump, fecha simbólica por el 250 aniversario de la independencia estadounidense.
Un portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill, señaló que Bruselas seguirá trabajando con Washington para garantizar el cumplimiento total de los compromisos acordados.




