El narcotraficante mexicano Ismael “El Mayo” Zambada aceptó este lunes la cadena perpetua que enfrenta en Estados Unidos, según un escrito presentado por su defensa ante un tribunal federal de Nueva York. En el documento, los abogados solicitaron que no sea enviado a una cárcel de máxima seguridad y que se garantice la atención a su estado de salud durante el cumplimiento de la condena.
Acuerdo de culpabilidad
Zambada, cofundador y líder histórico del Cartel de Sinaloa, se declaró en agosto de 2025 culpable de dos cargos de narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas, aunque inicialmente estuvo acusado de 17 cargos.
En su acuerdo de culpabilidad, admitió haber liderado una organización criminal desde 1989 hasta 2024 y participado en actividades delictivas vinculadas al tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Detención y acusaciones
El narcotraficante fue detenido en julio de 2024 tras aterrizar en el aeropuerto de Santa Teresa (Nuevo México) en una avioneta junto a Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Según la versión de Zambada, Guzmán López le tendió una trampa para llevarlo a Estados Unidos y entregarlo a las autoridades.
Los dos cargos por los que asumió responsabilidad acarrean pena de cadena perpetua, lo que convierte su aceptación en un paso definitivo dentro del proceso judicial.
Trayectoria criminal
Con más de medio siglo vinculado al narcotráfico, Zambada fue considerado la mano derecha de El Chapo Guzmán y uno de los líderes más longevos del Cartel de Sinaloa. Desde 2009 acumulaba acusaciones en 16 tribunales federales de Estados Unidos, que lo señalaban como responsable de coordinar envíos masivos de cocaína, metanfetaminas y heroína hacia territorio estadounidense.
Solicitudes de la defensa
En el escrito presentado este lunes, la defensa de Zambada pidió que su cliente no sea trasladado a una prisión de máxima seguridad, argumentando su delicado estado de salud y solicitando que se le garantice atención médica adecuada durante el cumplimiento de la condena.
Contexto internacional
La aceptación de la cadena perpetua por parte de Zambada se produce en un momento en que México y Estados Unidos mantienen cooperación en materia de seguridad y combate al narcotráfico. El Gobierno mexicano ya había adelantado que no existía inquietud por las declaraciones que pudiera ofrecer el capo en territorio estadounidense, aunque sí manifestó interés en recuperar parte de los recursos que se le confisquen.




