La Organización Marítima Internacional (OMI) informó que alrededor de 6.000 marinos permanecen varados en el Golfo Pérsico debido al conflicto en Oriente Medio, y expresó su preocupación por la reanudación de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán.
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, señaló que los recientes ataques han aumentado el temor, la inestabilidad y la presión emocional que enfrentan los tripulantes de los barcos que no pueden abandonar la zona de manera segura.
La organización también pidió evitar que los buques atraviesen el estrecho de Ormuz si esto representa un riesgo innecesario para la seguridad de los marinos, debido a la importancia estratégica de esta ruta marítima.
La tensión se intensificó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el fin del alto el fuego con Irán tras una nueva serie de ataques entre ambas partes, incluyendo incidentes contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
El enfrentamiento, iniciado el 28 de febrero tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, provocó que Teherán restringiera el paso marítimo por esta zona clave como respuesta, mientras Washington estableció medidas de bloqueo sobre los puertos iraníes.
Aunque en junio se alcanzó un acuerdo entre ambos países para detener la guerra y se permitió la reanudación parcial del tránsito marítimo, la actividad continúa muy por debajo de los niveles previos al conflicto.
Como respuesta a la crisis, la OMI activó un plan de evacuación para liberar a unos 11.000 marinos que estaban a bordo de aproximadamente 600 buques retenidos en la región. Hasta finales de junio, la operación había logrado sacar de la zona a 115 embarcaciones con cerca de 2.500 tripulantes.




