El boletín PULSO, elaborado por el Centro de Estudios de Seguridad y Defensa (Cecede) de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), reveló que el entorno corporativo en la República Dominicana demandaba nuevos estándares de protección, en un contexto en el que el registro oficial de armas reguladas en manos de civiles alcanzó las 245,396 unidades al cierre de 2025.
Impacto en el sector privado
De acuerdo con el informe, para los sectores comerciales, industriales y logísticos estas tendencias modificaban directamente los mapas de riesgos operativos, obligando a las organizaciones a replantear la vulnerabilidad de sus perímetros corporativos y a profesionalizar sus sistemas internos de prevención para evitar incidentes que comprometieran la continuidad de los negocios.
La gerente general de Grupo Eulen en República Dominicana, Eilin Díaz, declaró que el verdadero reto para las organizaciones ya no era reaccionar ante los incidentes, sino adelantarse a ellos. “Asumimos estos datos como una guía fundamental para rediseñar matrices de riesgo personalizadas que protejan los activos de nuestros clientes corporativos de forma estrictamente predictiva”, afirmó.
Regularización y trazabilidad
El informe de Funglode también puso en relieve un compromiso institucional hacia la regularización y trazabilidad de las armas. No obstante, el repunte en la tenencia civil y las variaciones geográficas de las incidencias abrían un debate urgente en el sector privado sobre la conveniencia de delegar la protección en proveedores expertos, minimizando la necesidad de que las propias corporaciones armaran a su personal de forma directa.
Seguridad moderna
“La seguridad moderna no se limita a poner un vigilante en la puerta; requiere una integración perfecta entre capital humano altamente entrenado y analítica tecnológica de vanguardia”, puntualizó Díaz. Agregó que la mejor disuasión empresarial se lograba robusteciendo los controles de acceso y la videovigilancia inteligente, guiando al tejido empresarial dominicano hacia esa transición para garantizar entornos laborales seguros y ajustados a la ley.
Evolución del modelo
Con estos indicadores, el análisis de la evolución en la tenencia de armas reafirmó que la seguridad privada corporativa había dejado de ser un servicio reactivo para convertirse en un pilar estratégico y preventivo de la continuidad de negocio.
El boletín PULSO concluyó que la República Dominicana enfrentaba un escenario en el que la gestión de riesgos corporativos debía evolucionar hacia modelos predictivos, integrando tecnología, capacitación y protocolos de respuesta, en un entorno marcado por el aumento de armas civiles y la necesidad de garantizar la estabilidad de las operaciones empresariales.




