El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, recibió este miércoles en Washington al vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, en una reunión que escenificó el respaldo de la Administración de Donald Trump al futuro Gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Encuentro protocolario
Ambos dirigentes posaron ante las cámaras durante un saludo protocolario en el Departamento de Estado, aunque no respondieron preguntas de la prensa. En un comunicado posterior, la institución señaló que Rubio felicitó al nuevo Gobierno y afirmó que la Administración Trump espera trabajar estrechamente con De la Espriella para fortalecer los lazos económicos y ampliar la cooperación regional en materia de seguridad.
Aspiraciones de Colombia
Por su parte, Restrepo reveló en la red social X que durante el encuentro reiteró el interés del próximo Ejecutivo colombiano en ingresar al Escudo de las Américas, una alianza liderada por Trump con gobiernos latinoamericanos de derecha para combatir el narcotráfico, “con absoluto respeto por la soberanía nacional”.
El vicepresidente electo agregó que también se exploraron nuevas oportunidades para ampliar el comercio, atraer inversión y dinamizar el desarrollo económico. Restrepo se encuentra en Washington acompañado por el equipo económico del futuro Gobierno para estrechar lazos con la Administración Trump y concretar respaldo financiero de organismos multilaterales como el Banco Mundial.
Contexto político
Durante la campaña electoral, Trump expresó públicamente su apoyo a De la Espriella, quien se impuso al izquierdista Iván Cepeda en las elecciones del pasado 21 de junio. El presidente electo asumirá el cargo el próximo 7 de agosto, en sustitución de Gustavo Petro, que se ha negado a reconocer su derrota y mantiene una relación tensa con Washington.
En los últimos años, Estados Unidos retiró a Colombia de la lista de países cooperantes en la lucha contra el narcotráfico y sancionó a Petro, acusándolo de vínculos con el tráfico de drogas debido al aumento de la producción de cocaína, acusaciones que el mandatario saliente rechazó.




