Un grupo de senadores demócratas exigió este lunes explicaciones al secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, sobre su directiva para medir los niveles de testosterona de los militares, al advertir que el Pentágono no ha presentado pruebas suficientes sobre la base científica, el coste y los posibles efectos de la nueva política.
Carta al secretario de Guerra
En una misiva enviada a Hegseth, los senadores Richard Blumenthal, Mazie Hirono, Gary Peters, Elizabeth Warren y Ruben Gallego señalaron que el Departamento de Guerra ofreció pocos detalles sobre la implementación de los análisis hormonales, incluidos los criterios que se utilizarán y las consecuencias para los miembros del servicio con niveles bajos de testosterona.
La medida anunciada
La iniciativa, presentada la semana pasada, establece que todos los militares mayores de 30 años deberán someterse a pruebas de testosterona como parte de sus evaluaciones médicas anuales, mientras que los menores podrán hacerlo de manera voluntaria. La posible terapia de reemplazo hormonal también sería opcional para los miembros de las Fuerzas Armadas, según el Pentágono.
Preocupaciones de los legisladores
Los senadores cuestionaron especialmente cómo se aplicará la política a las mujeres militares y advirtieron que podría reforzar una visión de la cultura castrense centrada en la masculinidad. También expresaron preocupación por el riesgo de que los soldados recurran a suplementos no regulados o esteroides para modificar sus niveles hormonales.
Costos y logística
El Pentágono todavía no ha definido cuándo comenzarán los exámenes ni cuánto costará el programa, que podría requerir personal médico adicional para incorporarlo a las evaluaciones rutinarias. Hegseth ordenó que las Fuerzas Armadas presenten un plan detallado antes del 15 de agosto.
Contexto de la política militar
La medida forma parte del enfoque de Hegseth en la condición física y los estándares militares desde que asumió el cargo, con cambios en las pruebas de aptitud y en los criterios de composición corporal. El secretario se ha convertido en uno de los integrantes más polémicos del gabinete de Trump por decisiones como las restricciones contra la prensa desde septiembre de 2025, la prohibición de personas transgénero en el Ejército y la eliminación de programas de equidad e inclusión dentro de las fuerzas armadas.




