Rusia llevó a cabo durante la madrugada un nuevo bombardeo a gran escala contra Ucrania, utilizando más de 70 misiles y alrededor de 280 drones, según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El ataque dejó un saldo de al menos ocho personas fallecidas y decenas de heridos, además de importantes daños en viviendas e infraestructuras.
Entre las víctimas mortales se encuentran cinco integrantes de una familia en la localidad de Radushne, cerca de la ciudad de Krivi Rig. De acuerdo con Zelenski, un misil balístico impactó directamente su vivienda, provocando la muerte de dos adultos y tres menores. Otros dos niños sobrevivieron tras ser rescatados de entre los escombros.
Las ofensivas también ocasionaron severos daños en edificios residenciales, comercios e instalaciones públicas en las regiones de Kiev, Leópolis, Poltava, Járkov, Mikoláyiv, Vínnitsia, Cherkasi e Ivano-Frankivsk.
El mandatario ucraniano aseguró que las fuerzas de defensa lograron interceptar más de 260 de los 280 drones lanzados por Rusia, además de destruir parte de los misiles. Sin embargo, advirtió que el país continúa enfrentando una escasez de sistemas de defensa aérea.
Zelenski volvió a solicitar mayor apoyo internacional y criticó la demora en el suministro de misiles antibalísticos, al considerar que estos retrasos incrementan la destrucción y el número de víctimas civiles durante los ataques rusos.




