El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva medida que obligará a ciudadanos de alrededor de 50 países a pagar una fianza de hasta 20.000 dólares como requisito para solicitar determinados visados de turismo y negocios.
La disposición, impulsada por el Departamento de Estado, forma parte de un programa piloto que afecta principalmente a solicitantes de visados B-1/B-2 provenientes de países de África occidental y oriental, como Benín, Cabo Verde, Nigeria, Etiopía y Uganda. También incluye a cuatro naciones de América: Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela.
Según la nueva normativa, los funcionarios consulares podrán establecer fianzas de 10.000, 15.000 o 20.000 dólares, dependiendo de cada caso. El dinero será administrado por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado, y las autoridades aseguran que será devuelto a los viajeros que cumplan con las condiciones de su permanencia en territorio estadounidense.
El Gobierno estadounidense explicó que la medida busca reducir los casos de personas que permanecen en el país más tiempo del autorizado por sus visados. Durante el primer año de aplicación del programa piloto, unas 20.000 solicitudes fueron seleccionadas para pagar la fianza, pero cerca de la mitad de los solicitantes decidieron no continuar con el proceso.
Además, el Departamento de Estado informó que la iniciativa provocó una disminución del 83 % en la cantidad de visados de turismo y negocios aprobados en los países afectados.
La medida ha generado críticas de organizaciones defensoras de los migrantes, que consideran que las altas fianzas representan una barrera económica para quienes buscan ingresar legalmente a Estados Unidos, especialmente para ciudadanos de países con menores recursos.




