El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) afirmó este jueves que la República Dominicana mantiene su compromiso con la integridad del comercio internacional y la prevención de operaciones de transbordo ilícito, tras analizar el informe de la Casa Blanca titulado “La Gran Estafa del Transbordo”.
El documento examina prácticas mediante las cuales mercancías procedentes de países con aranceles más elevados, especialmente China, podrían ser enviadas a terceros países para posteriormente reexportarse hacia Estados Unidos con el propósito de evadir aranceles o modificar de manera indebida su origen.
Aclaraciones del MICM
La institución aclaró que el informe no señala que las exportaciones dominicanas sean resultado de triangulación ilícita, ni establece un volumen específico de mercancías atribuido al país bajo ese esquema.
Asimismo, indicó que el documento no contempla sanciones, penalidades, restricciones comerciales ni nuevas medidas arancelarias contra República Dominicana, sino que identifica posibles riesgos asociados a determinadas rutas, productos y plataformas logísticas en más de 40 países.
El MICM explicó que la República Dominicana aparece entre las economías de menor escala que, debido a sus zonas francas, infraestructura portuaria y logística, capacidad de manufactura especializada y acceso preferencial al mercado estadounidense, podrían resultar atractivas para operadores que pretendan desarrollar actividades ilícitas.
“La República Dominicana es una plataforma real de manufactura, zonas francas y logística. Aquí existen plantas, inversión, trabajadores dominicanos y procesos productivos que generan valor antes de exportar a los Estados Unidos. Una cosa es triangulación ilícita y otra muy distinta es manufactura legítima, inversión productiva y nearshoring”, expresó el Ministerio.
Controles y cooperación bilateral
La entidad sostuvo que comparte el objetivo de Estados Unidos de impedir que empresas utilicen el territorio dominicano para evadir aranceles, falsear el origen de mercancías, reetiquetar productos o incumplir compromisos comerciales.
“Si existe alguna operación irregular, la República Dominicana es la primera interesada en identificarla, corregirla y sancionarla conforme a la ley. Nuestro país no promueve ni tolera prácticas dirigidas a encubrir el origen real de mercancías, evadir aranceles o afectar la confianza de nuestros socios comerciales”, señaló el MICM.
El Ministerio explicó que las empresas que intervienen en la cadena logística internacional y en los servicios de manufactura destinados a la exportación están sujetas a mecanismos de verificación, fiscalización y cumplimiento, que garantizan producción real, transformación sustancial cuando corresponda y documentación que permita rastrear el origen y recorrido de las mercancías.
El MICM informó además que trabaja de manera coordinada con las autoridades aduaneras y comerciales nacionales y que continuará el diálogo con las autoridades estadounidenses competentes para conocer los indicadores específicos incluidos en el informe.
La institución indicó que este intercambio permitirá fortalecer los mecanismos de trazabilidad, los controles y la cooperación bilateral en materia comercial.
“El objetivo del Gobierno dominicano es claro: distinguir entre la triangulación ilegal y la producción legítima que ocurre cuando una empresa invierte, produce, emplea dominicanos y transforma bienes en la República Dominicana. Esa distinción es fundamental para proteger la reputación del país, defender el comercio formal y preservar la confianza de nuestros socios comerciales”, agregó el MICM.




