La Embajada de Estados Unidos en Caracas informó este jueves que la primera fase de la reactivación de la central hidroeléctrica Tocoma, ubicada en el estado Bolívar, permitirá incorporar 160 megavatios (MW) al sistema eléctrico de Venezuela en un plazo de 90 días.
La representación diplomática explicó que el objetivo es avanzar hacia una capacidad conjunta de 2.640 MW entre Tocoma y la represa de Macagua, la cual también será sometida a un proceso de modernización. Estos trabajos forman parte del acuerdo suscrito por el Gobierno venezolano con la empresa IMPSA, de origen argentino-estadounidense.
Plan de tres fases y respaldo internacional
Estados Unidos indicó que el proyecto se enmarca en el plan de tres fases impulsado por la Administración del presidente Donald Trump para Venezuela, orientado a la estabilización del país, la recuperación económica y la transición democrática.
El anuncio se produce un día después de que el Gobierno venezolano firmara una adenda contractual con IMPSA para reactivar la construcción de Tocoma, una obra paralizada desde hace años en medio de los persistentes problemas de suministro eléctrico y del reciente llamado oficial al ahorro de energía.
El presidente de IMPSA, Jorge Rafael Salcedo, agradeció el respaldo brindado por los departamentos de Estado y de Energía de Estados Unidos para concretar el acuerdo, al considerar que se trata de uno de los proyectos de infraestructura energética más relevantes de América Latina.
Por su parte, el ministro de Energía Eléctrica de Venezuela, Rolando Alcalá, afirmó que culminar la hidroeléctrica contribuirá al desarrollo industrial del estado Bolívar y reforzará la estabilidad del sistema de embalses del complejo hidroeléctrico de Guayana.
Contexto eléctrico y desafíos
La construcción de Tocoma comenzó en 2007, durante el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez, y debía concluir en 2014. Sin embargo, según la organización Transparencia Venezuela, las obras quedaron paralizadas con un avance del 87,19 %.
Venezuela enfrenta desde hace años interrupciones frecuentes del servicio eléctrico, especialmente en el interior del país. Mientras el oficialismo atribuye la situación a las sanciones internacionales y presuntos actos de sabotaje, sectores de la oposición y especialistas sostienen que las fallas responden principalmente a la falta de mantenimiento, gestión e inversión en la infraestructura eléctrica.
La reactivación de Tocoma y la modernización de Macagua se presentan como un intento de aliviar la crisis energética y recuperar la capacidad de generación hidroeléctrica en un país que depende en gran medida de sus embalses para el suministro eléctrico.




