La República Dominicana se encamina a concluir su Séptimo Informe Nacional de Biodiversidad, un documento que permitirá medir los avances del país en materia de conservación, restauración y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, así como determinar las principales brechas y retos pendientes.
Como parte de la fase final del proceso, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), celebró el taller “Socialización y Validación del Séptimo Informe Nacional de Biodiversidad”, donde representantes del sector público, la academia, organizaciones no gubernamentales, empresas privadas y otros actores vinculados al medioambiente revisaron el borrador del informe.
Durante la actividad, el viceministro de Áreas Protegidas y Biodiversidad, Carlos Augusto Batista, resaltó que la elaboración del documento constituye un esfuerzo colectivo que requiere integrar los conocimientos científicos, técnicos e institucionales disponibles en el país.
Batista destacó el trabajo realizado por la Dirección de Biodiversidad y el acompañamiento del PNUD, al tiempo que exhortó a los participantes a aprovechar la etapa de revisión para incorporar las correcciones y precisiones necesarias antes de su aprobación definitiva.
El informe recopila información correspondiente al período 2019-2025 y representa el mecanismo mediante el cual República Dominicana reporta ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica los resultados obtenidos en la aplicación de su Estrategia Nacional de Biodiversidad. Además, identifica necesidades, obstáculos y prioridades para fortalecer las políticas dirigidas a proteger el patrimonio natural.
La representante residente adjunta del PNUD en República Dominicana, Sanja Bojanic, señaló que el proceso permite examinar los logros nacionales a partir de evidencias y mediante una participación amplia de los sectores relacionados con la biodiversidad.
Bojanic explicó que la protección de los ecosistemas está estrechamente vinculada con desafíos como el cambio climático, la seguridad alimentaria y del agua, la prevención de desastres, el bienestar de las comunidades y la sostenibilidad de las actividades productivas.
Asimismo, indicó que el Séptimo Informe Nacional no se limita a cumplir un compromiso internacional, sino que constituye una herramienta para orientar las decisiones que deberá adoptar el país frente al deterioro de la diversidad biológica.
El documento evalúa el cumplimiento de 23 metas nacionales de biodiversidad, que abarcan aspectos como la planificación territorial, conservación y recuperación de ecosistemas, protección de especies, diversidad genética, reducción de la contaminación, adaptación al cambio climático, aprovechamiento responsable de los recursos naturales, generación de conocimiento, participación ciudadana, gobernanza e igualdad de género.
Para revisar estos contenidos, los participantes fueron distribuidos en cinco mesas de trabajo, organizadas de acuerdo con las distintas metas y áreas de especialización. En estas sesiones se identificaron datos que necesitan ser precisados, vacíos de información y evidencias adicionales que podrían incorporarse a la versión definitiva.
De manera paralela, el PNUD y el Ministerio de Medio Ambiente trabajan en la actualización de la Estrategia Nacional de Biodiversidad y su Plan de Acción, con el propósito de convertir la información disponible y las prioridades nacionales en objetivos, medidas y mecanismos concretos de ejecución y seguimiento.
Estos esfuerzos se complementan con la Evaluación Nacional de Ecosistemas y el Séptimo Informe Nacional, formando parte de una misma estrategia orientada a generar conocimiento, transformarlo en acciones y medir los resultados obtenidos para mejorar la toma de decisiones.
La elaboración del informe cuenta con el apoyo del Programa Sombrilla para la actualización de las estrategias y planes nacionales de biodiversidad y la preparación de los Séptimos Informes Nacionales, ejecutado por el PNUD con financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM/GEF).
Tras incorporar las recomendaciones surgidas durante la jornada de validación, el Ministerio de Medio Ambiente avanzará hacia la versión final del documento, que servirá como referencia para evaluar los compromisos asumidos por el país y definir nuevas acciones destinadas a preservar la biodiversidad y fortalecer la protección del patrimonio natural dominicano.




