Numerosos ciudadanos se congregaron este domingo en la iglesia de Asker para acompañar a la familia real noruega durante la misa en memoria del rey Harald V, fallecido el viernes a los 89 años.
Desde primeras horas de la mañana, habitantes de Asker, localidad situada a unos 20 kilómetros al suroeste de Oslo, acudieron al templo para participar en la ceremonia religiosa dedicada al monarca, considerado el rey más longevo de Europa.
La celebración contó con la presencia del rey Haakon VIII, la princesa heredera Ingrid Alexandra, la reina Sonja y el príncipe Sverre Magnus. La Iglesia de Noruega invitó a la población a sumarse a las ceremonias religiosas organizadas en distintos puntos del país como muestra de respeto y solidaridad con la familia real.
El preboste Øyvind Stabrun señaló que toda la nación atraviesa un periodo de luto y destacó la importancia de que los ciudadanos puedan reunirse en los templos para afrontar juntos la pérdida del soberano.
Las puertas de la iglesia de Asker se abrieron a las 10.00 horas, mientras que la misa comenzó a las 11.00. Ante la asistencia de la familia real, las autoridades religiosas solicitaron a los participantes ocupar sus lugares antes de las 10.45.
Ceremonias religiosas en todo el país
El fallecimiento de Harald V también fue recordado con servicios religiosos celebrados este domingo en diferentes ciudades de Noruega. El primer ministro, Jonas Gahr Støre, asistió a la misa organizada en la Catedral de Oslo, mientras que en la catedral de Nidaros estaba prevista otra ceremonia a las 17.00 horas.
La reina Mette-Marit no participó en la misa de Asker debido a que continúa recuperándose del trasplante de pulmón al que fue sometida en junio. La Casa Real explicó que su estado de convalecencia limita su participación en actos oficiales, aunque sí estará presente en algunas actividades relacionadas con la muerte del monarca.
Harald V falleció tras agravarse su estado de salud
Harald V murió durante las primeras horas del viernes en el Hospital del Reino de Oslo, donde permanecía ingresado desde el 17 de agosto.
El monarca había sido hospitalizado inicialmente por una anemia, pero posteriormente su estado se deterioró debido a una infección en la sangre.
Tras su fallecimiento, el féretro fue trasladado al Palacio Real de Oslo, donde llegó el viernes poco después de las 19.00 horas. La muerte del soberano ha provocado una jornada de duelo nacional y numerosas expresiones de respeto por parte de la ciudadanía noruega.




