Categories

Congreso de EE. UU. retoma sesiones con la urgencia de evitar un cierre del Gobierno

Washington, D.C. — Los congresistas de Estados Unidos regresan este lunes al Capitolio después de un receso de cinco semanas, con una prioridad inmediata: alcanzar un acuerdo presupuestario que permita mantener en funcionamiento al Gobierno federal y evitar un nuevo cierre administrativo a finales de septiembre.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, prevé impulsar esta semana una votación para avanzar mediante un procedimiento especial hacia una extensión temporal del presupuesto federal. La iniciativa necesitaría el respaldo de dos tercios de los legisladores para ser aprobada.

El financiamiento actual del Gobierno vence el 30 de septiembre. Si el Congreso no logra aprobar nuevos recursos antes de esa fecha, numerosas dependencias federales podrían verse obligadas a suspender parcialmente sus operaciones. Republicanos y demócratas buscan alcanzar un pacto que permita prolongar la financiación, al menos hasta después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

El Senado ya dio un primer paso a comienzos de agosto al aprobar una medida destinada a mantener financiada la Administración hasta el 11 de diciembre, por lo que ahora la atención se concentra en las negociaciones dentro de la Cámara Baja.

Impacto de un posible cierre

Un cierre gubernamental puede dejar temporalmente sin salario a miles de empleados federales, ralentizar las actividades de distintas agencias y provocar dificultades en servicios esenciales, incluido el transporte aéreo.

La posibilidad de un nuevo bloqueo presupuestario genera especial preocupación debido a los antecedentes recientes. El año pasado, Estados Unidos enfrentó el cierre federal más prolongado de su historia, con una duración de 43 días, después de que demócratas y republicanos no lograran un consenso sobre la extensión de los subsidios de los seguros médicos vinculados a la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare.

A comienzos de este año, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) también sufrió una interrupción de sus operaciones por falta de recursos, en medio de una disputa política relacionada con las políticas migratorias y la actuación de agentes federales.

El nuevo enfrentamiento presupuestario se produce además en un contexto electoral decisivo. En los comicios legislativos del 3 de noviembre estará en disputa el control de las mayorías en el Congreso, que actualmente respaldan buena parte de la agenda del presidente Donald Trump.

La capacidad de los legisladores para alcanzar un acuerdo antes del vencimiento de los fondos será clave para evitar nuevas interrupciones en los servicios federales y reducir la incertidumbre política en Washington.

Forgot Password

Header Ad
Right Ad
Header Ad