Brasilia, Brasil. El juez del Tribunal Supremo Federal de Brasil, Alexandre de Moraes, enfrenta nuevas críticas y cuestionamientos tras revelarse presuntos contactos con el banquero Daniel Vorcaro, propietario del extinto Banco Master, quien permanece en prisión preventiva por un millonario caso de corrupción y fraude financiero.
La información salió a la luz luego de que el magistrado André Mendonça, también integrante del Supremo, levantara el secreto judicial sobre parte de las actuaciones y solicitara que el pleno de la Corte examine el caso públicamente y bajo criterios estrictamente jurídicos.
De acuerdo con las investigaciones de la Policía Federal, fueron encontrados diversos mensajes entre Vorcaro y De Moraes que evidenciarían una relación cercana. Entre las comunicaciones figura un mensaje enviado el 15 de noviembre de 2025, dos días antes de la primera detención del banquero, en el que este habría preguntado al juez si debía abandonar Brasil.
Los investigadores también identificaron indicios de que De Moraes habría revisado una versión de un contrato valorado en 131 millones de reales, equivalentes a unos 25,5 millones de dólares, entre el Banco Master y el despacho de abogados de su esposa, Viviane Barci de Moraes.
La Policía llegó a esta conclusión tras analizar los metadatos de un documento hallado en el teléfono de Vorcaro. Según los investigadores, el archivo habría sido editado por un perfil identificado como «Ministro Alexandre de Moraes».
El bufete de la esposa del magistrado reconoció que consultó a De Moraes, en su condición de esposo de la socia directora, para determinar si existían posibles impedimentos legales antes de concretar el acuerdo. El despacho recibió posteriormente varios pagos del Banco Master entre 2024 y noviembre de 2025.
Investigación salpica a figuras de alto nivel
Daniel Vorcaro se encuentra en el centro de una amplia investigación por la presunta comercialización de títulos de crédito falsificados dentro del sistema financiero brasileño. El caso también ha revelado supuestos contactos del empresario con autoridades judiciales, funcionarios del Banco Central y parlamentarios.
Además de De Moraes, otro magistrado del Supremo, José Antonio Dias Toffoli, ha sido mencionado en las investigaciones. Toffoli se apartó del proceso relacionado con presuntos negocios inmobiliarios entre integrantes de su familia y personas cercanas al banquero.
El juez André Mendonça remitió los nuevos elementos al pleno del Supremo y solicitó una posición de la Fiscalía General sobre las comunicaciones encontradas. Según el magistrado, los diálogos podrían indicar que Vorcaro tenía conocimiento anticipado de actuaciones investigativas y buscaba influir ante autoridades públicas.
Oposición exige la salida de De Moraes
Las revelaciones provocaron nuevas reacciones en el ámbito político. El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato a la Presidencia, pidió la renuncia de De Moraes y calificó los mensajes como «muy graves».
El aspirante presidencial Romeu Zema también arremetió contra el magistrado y defendió que el Senado impulse un eventual proceso de destitución.
Los cuestionamientos surgen en un momento especialmente sensible para Brasil, a poco más de un mes de las elecciones presidenciales del 4 de octubre, contienda que se perfila principalmente entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
El caso añade así un nuevo foco de tensión alrededor de De Moraes, una de las figuras más influyentes y controvertidas de la justicia brasileña, especialmente por su papel en investigaciones contra Jair Bolsonaro y otros sectores de la oposición.




