La primera dama de la República, Raquel Arbaje, valoró el llamado a las personas de fe a unirse en oración y pedir protección para el país, al tiempo que exhortó a los dominicanos a utilizar la religión como un elemento de unión y no como motivo de división.
Arbaje expresó su agradecimiento por la iniciativa y señaló que este tipo de convocatoria representa una oportunidad para buscar orientación espiritual, fortalecer la esperanza y pedir por el bienestar de la nación.
Asimismo, destacó la importancia de agradecer a Dios por la oportunidad de servir y solicitar protección, insistiendo en que las creencias religiosas deben contribuir a fortalecer los lazos entre los ciudadanos.
“Nuestro deseo es que la religión nos una como hermanos”, manifestó la primera dama, quien llamó a evitar que la fe sea utilizada para generar enfrentamientos o separar a los dominicanos.
Arbaje también sostuvo que el Gobierno debe trabajar para todos los ciudadanos, sin importar sus creencias religiosas. En ese sentido, puso como ejemplo al presidente Luis Abinader, de quien afirmó que gobierna tanto para creyentes como para quienes no profesan una religión.
La primera dama explicó además que el propósito de utilizar un espacio considerado emblemático es convertirlo en un lugar de paz, reflexión y oración, donde puedan participar representantes de distintos sectores políticos del país.
Finalmente, Arbaje recordó las enseñanzas de Jesús sobre el amor al prójimo y la convivencia, al considerar que estos principios pueden servir de guía para promover la armonía, el respeto y la unidad entre los dominicanos.




