La Corte de Apelación del Distrito Nacional fijó para el próximo 25 de agosto, a las 9:00 de la mañana, la audiencia de apelación interpuesta por Elizabeth Silverio Silien, condenada a siete años de prisión por ejercer ilegalmente como psicóloga y neurocientífica sin contar con los títulos profesionales correspondientes.
La audiencia fue aplazada debido a que el abogado de Silverio solicitó tiempo para presentar recursos digitales como parte de la defensa.
Silverio busca anular la sentencia dictada el 21 de octubre de 2024 por el Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, que la declaró culpable de ejercer sin acreditación legal en el Centro de Terapias Neurocognitivas y Psicopedagógicas Knowledge Land (Kogland).
El caso se originó tras una denuncia del Ministerio de Salud Pública, motivada por una investigación periodística exclusiva de N Investiga, que destapó el ejercicio ilegal de la medicina por parte de Silverio.
Las juezas Arlin Ventura Jiménez, Leticia Martínez Noboa y Evelyn Rodríguez concluyeron que Silverio utilizó documentos falsos para sustentar su práctica profesional, violando el artículo 151 del Código Penal Dominicano sobre falsificación de documentos, el artículo 405 sobre estafa, y el artículo 156, numeral 7 de la Ley General de Salud (47-01), que prohíbe el ejercicio de profesiones sanitarias sin acreditación legal.
Como parte de la condena, Silverio fue enviada al Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres y obligada a pagar una indemnización de dos millones de pesos a favor de las nueve víctimas reconocidas como querellantes y actores civiles. También fue condenada al pago de las costas penales y civiles de los abogados de las víctimas.
Pese a la sentencia, permanece en libertad, ya que el Código Penal permite que el condenado apele antes de ingresar a prisión. Al momento del fallo, Silverio estaba bajo libertad condicional.
Finalmente, la sentencia ordenó el decomiso y destrucción de los títulos falsificados, uniformes y sellos gomígrafos que Silverio utilizaba para simular legitimidad en su práctica fraudulenta.




