El sector turístico de Cuba registró una caída pronunciada en 2025, al cerrar el año con alrededor de 1.8 millones de visitantes internacionales, muy por debajo del objetivo gubernamental de 2.6 millones y marcando la cifra más baja desde 2002 fuera de los años de pandemia, según datos oficiales difundidos este lunes.
Las estadísticas publicadas por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) muestran que la llegada de turistas extranjeros cayó aproximadamente 18 % en comparación con 2024, cuando Cuba recibió cerca de 2.2 millones de visitantes.
Este desplome del turismo se produce en medio de una profunda crisis económica en la isla, caracterizada por la escasez de productos básicos, apagones frecuentes, falta de combustible y una significativa reducción del flujo de visitantes de mercados clave, como Canadá, Rusia y Estados Unidos.
Factores que agravan la crisis
La situación se agrava por tensiones geopolíticas recientes. Estados Unidos suspendió el envío de petróleo venezolano a Cuba tras un operativo militar que culminó con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, lo que ha impactado aún más la ya deteriorada economía cubana y, por ende, la industria turística, que depende en gran medida de combustibles y divisas externas.
El economista cubano Pedro Monreal calificó a 2025 como “un año terrible para el turismo internacional en Cuba”, destacando que el sector no logró recuperarse, incluso con expectativas de una reactivación tras los efectos de la pandemia.
Mercados emisores y tendencias negativas
Los números revelan caídas significativas de visitantes provenientes de varios países, incluido el importante mercado canadiense, que aportó más de 750,000 turistas pero con una reducción interanual notable. Otros mercados, como Rusia y Estados Unidos, también mostraron descensos considerables en sus llegadas.
Además de las cifras oficiales, analistas e informes independientes indican que las causas del declive son estructurales y abarcan desde problemas de conectividad aérea hasta deficiencias en servicios y percepción de seguridad, lo que ha derivado en una pérdida de confianza de los viajeros internacionales.
Advertencias y percepciones internacionales
Varios países, entre ellos Canadá, España y Reino Unido, han emitido recomendaciones a sus ciudadanos para que extremen precauciones al viajar a Cuba, citando la crisis económica y los problemas en servicios públicos y sanitarios.
Mientras algunos gobiernos aliados han alertado sobre los desafíos en la isla, otras naciones, como Argentina y Colombia, han tenido un ligero aumento en visitantes, aunque insuficiente para compensar el descenso global.
Impacto económico y perspectivas
El desplome del turismo tiene implicaciones directas en la economía cubana, que históricamente ha dependido de esta industria como una fuente fundamental de divisas. La menor llegada de viajeros afecta no solo a hoteles y transporte, sino también a sectores conexos como la gastronomía, el comercio local y los servicios culturales.
A pesar de las cifras preocupantes, las autoridades cubanas continúan promoviendo inversiones en infraestructura turística, aunque aún con desafíos estructurales que deben ser enfrentados para recuperar la competitividad del destino.




