El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) informó este martes sobre daños recientes en los accesos de la planta subterránea de enriquecimiento de combustible de Natanz, en el centro de Irán, aunque aseguró que no se esperan riesgos radiológicos.
Según la agencia nuclear de la ONU, la instalación ya había quedado gravemente afectada durante el conflicto de junio, conocido como la Guerra de los 12 días entre Estados Unidos, Israel e Irán. Por el momento, los análisis no indican perjuicios adicionales dentro del complejo subterráneo. La evaluación se realizó con base en imágenes satelitales.
La confirmación de los daños, que podrían ser resultado de ataques aéreos, coincide con las declaraciones del embajador iraní ante el OIEA, Ali Reza Najafi, quien aseguró el lunes en Viena que Estados Unidos e Israel habrían atacado nuevamente la planta.
Najafi calificó los bombardeos del sábado por la mañana como ilegales, criminales y brutales, acusando a Washington de recurrir a engaños y tergiversaciones en plena negociación internacional y antes de una reunión técnica programada en Viena.
Por su parte, el director general del OIEA, Rafael Grossi, señaló que el organismo no cuenta con información que confirme nuevos ataques y reconoció que aún no se ha establecido comunicación con el regulador nuclear iraní.




