China ha respondido este martes a las recientes amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer nuevos aranceles si Pekín proporciona apoyo militar a Irán en el conflicto de Oriente Medio. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, aseguró que Beijing tomará “contramedidas firmes” si Estados Unidos sigue adelante con sus advertencias.
La polémica surgió después de que Trump anunciara que, en caso de que China asistiera militarmente a Irán, impondría un arancel del 50% a los productos chinos. La amenaza coincidió con la difusión de información por parte de la cadena CNN, que citó fuentes de inteligencia de EE. UU. indicando que China podría suministrar nuevos sistemas de defensa aérea a Irán en las próximas semanas. Además, el diario The New York Times reportó que Pekín habría enviado ya misiles a Teherán, lo que alimentó aún más las tensiones.
En respuesta a estas afirmaciones, Guo Jiakun calificó la información de “totalmente inventada” y enfatizó que, de continuar con las sanciones comerciales, China tomaría medidas de represalia.
China, un socio económico crucial para Irán y su principal comprador de petróleo, mantiene una relación principalmente comercial con Teherán, sin un acuerdo militar formal. Aunque Pekín tiene vínculos significativos con los países del Golfo, ha expresado su desaprobación por los ataques de Irán a estos estados en el contexto de la actual guerra.
Este intercambio de amenazas se produce en vísperas de una reunión entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, prevista para el próximo mes en Pekín, lo que podría ser un punto clave para abordar las tensiones comerciales y geopolíticas entre ambas potencias.




