El presidente francés, Emmanuel Macron, y el jefe del Gobierno británico, Keir Starmer, lideran este viernes una reunión internacional con el propósito de impulsar una “tercera vía” que contribuya a reducir la tensión en Oriente Medio y restablecer el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.
El encuentro se celebra en el Palacio del Elíseo y reúne a cerca de treinta representantes de Europa, Asia, Oriente Medio y América Latina. Entre los participantes presenciales destacan el canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, mientras otros líderes se suman por videoconferencia. Estados Unidos no figura en la lista de asistentes.
La iniciativa impulsada por París y Londres busca aprovechar el actual alto el fuego de facto para promover negociaciones y consolidar principios considerados fundamentales, como la eliminación de minas en la zona, el rechazo a la imposición de peajes y la recuperación de las condiciones normales de navegación previas al conflicto.
Para ello, ambos países abogan por articular una amplia coalición internacional que ejerza presión política y, si fuera necesario, implemente medidas de carácter defensivo como operaciones de desminado, vigilancia marítima y escolta de buques. El estrecho de Ormuz es una vía clave para el comercio energético mundial, ya que por él transita aproximadamente el 20 % del petróleo y del gas natural licuado.
Fuentes diplomáticas señalan que cualquier mecanismo de seguridad requerirá compromisos claros por parte de los actores implicados, especialmente de Irán, para evitar ataques contra embarcaciones, y de Washington, para no obstaculizar la libre circulación marítima.
La conferencia permanece abierta a todos los países interesados, incluida China, cuyo nivel de participación aún no ha sido definido. Asimismo, la propuesta contempla abrir un diálogo con Teherán centrado en tres ejes: el control y la transparencia de su programa nuclear, la reducción de riesgos asociados a su capacidad balística y la apertura de conversaciones más amplias sobre la seguridad regional.
La idea de establecer una misión internacional de carácter defensivo para proteger la navegación en el estrecho fue planteada por Macron el pasado 9 de marzo, y ahora se consolida como uno de los pilares de esta nueva estrategia diplomática.




