La alarma por alimentos infantiles contaminados con raticida de la marca Hipp se ha extendido en Europa, tras detectarse casos en Austria, República Checa y Eslovaquia, en lo que autoridades investigan como un posible intento de extorsión contra la compañía.
Primer hallazgo en Austria
El primer caso se produjo en Eisenstadt, Austria, donde un cliente reportó un frasco de papilla sospechoso. Pruebas de laboratorio confirmaron la presencia de raticida en el producto, lo que llevó a retirar de forma preventiva todos los alimentos infantiles de la marca en el país.
Escalada en República Checa
La situación se agravó en la ciudad de Brno, donde se encontraron dos envases manipulados en un supermercado de la cadena Tesco, tras una advertencia enviada por el presunto responsable. Como medida de precaución, la empresa retiró todos los productos de Hipp de sus estanterías.
Incautaciones en Eslovaquia
En Dunajská Streda, Eslovaquia, la policía incautó alimentos sospechosos y abrió una investigación sobre un lote que presuntamente iba a ser distribuido en la zona.
Extorsión bajo investigación
Las pesquisas apuntan a un posible chantaje: según reportes, la sede de Hipp en Alemania habría recibido un correo exigiendo dos millones de euros bajo la amenaza de contaminar productos en varios puntos de venta en los tres países. Sin embargo, el mensaje no fue leído hasta semanas después, lo que permitió que algunos envases manipulados llegaran a supermercados.
Advertencia a consumidores
Las autoridades han intensificado los controles y advierten a los consumidores revisar cuidadosamente los envases, ya que podrían presentar señales de manipulación como tapas dañadas, olores extraños o marcas sospechosas.
Expertos sanitarios explican que algunos raticidas contienen sustancias como la bromadiolona, que afecta la coagulación de la sangre y puede provocar hemorragias cuyos síntomas aparecen días después de la ingesta.
Sin intoxicaciones reportadas
Hasta el momento no se han reportado casos de intoxicación, pero la alerta sigue activa mientras continúan las investigaciones en varios países europeos.
Impacto regional
El caso ha generado gran preocupación en Europa, donde los alimentos infantiles son considerados productos de alta sensibilidad. La situación pone de relieve la vulnerabilidad de las cadenas de distribución frente a intentos de manipulación y la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad alimentaria.
Autoridades de Austria, República Checa y Eslovaquia trabajan de manera coordinada con la empresa Hipp y organismos europeos para garantizar que los productos en circulación sean seguros.




