La Corte Suprema de Estados Unidos dio luz verde este lunes a un nuevo mapa electoral en Texas, aprobado por la legislatura estatal bajo la presión del presidente Donald Trump, con el objetivo de beneficiar al Partido Republicano en las elecciones de medio término de noviembre.
Decisión del Supremo
En una orden emitida este lunes, el tribunal ratificó la decisión provisional adoptada en diciembre que permitió la entrada en vigor del mapa. Con ello, revocó un fallo de un tribunal de menor instancia que había bloqueado el rediseño en noviembre, al considerar que estaba “marcado por la discriminación racial”.
Impacto político
El nuevo trazado de distritos podría otorgar hasta cinco escaños adicionales a los republicanos en la Cámara de Representantes, donde actualmente mantienen una mayoría ajustada de 217-212.
La estrategia busca consolidar el control legislativo y dar continuidad a la agenda impulsada por Trump, en un contexto de fuerte polarización política.
Rediseño fuera de ciclo
Tradicionalmente, los mapas electorales se rediseñan cada diez años tras la actualización del censo. Sin embargo, Texas impulsó este proceso fuera del periodo normal, lo que ha generado controversia y críticas.
La iniciativa ha sido replicada este año por otros estados, tanto republicanos como demócratas, incluyendo Misuri, Carolina del Norte, Virginia y California, que también han aprobado modificaciones en sus distritos.
Contexto electoral
Las elecciones de noviembre, conocidas como midterms, se celebran a mitad del mandato presidencial y son clave para definir el equilibrio de poder en el Congreso.
Con el nuevo mapa, los republicanos buscan no solo mantener su mayoría en la Cámara, sino ampliarla para asegurar la gobernabilidad y reforzar la influencia de Trump en la agenda legislativa.
La jornada concluyó con la confirmación de que el nuevo mapa electoral de Texas entrará en vigor para las elecciones de medio término, tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos.




