El propietario del FC Andorra, Gerard Piqué, no podrá ejercer sus funciones como máximo responsable del club durante al menos dos meses debido a su comportamiento con los árbitros el pasado fin de semana. La sanción llega después de la derrota del conjunto tricolor frente al Albacete, cuando Piqué, acompañado de otros miembros del club, increpó al colegiado y cuestionó su desempeño, según consta en el acta del encuentro.
El informe arbitral detalla que “Gerard Piqué Bernabéu se acercó a mí gritando, con una actitud intimidante, siguiéndome a pocos centímetros a lo largo del túnel hasta los vestuarios, mientras protestaba y ponía en duda mi labor”. Además, se registraron comentarios como: “más vale que salgáis escoltados, no vaya a ser que os agredan”, “ojalá tengáis un accidente” y “en otros países os destrozarían, pero aquí en Andorra somos civilizados”.
Como consecuencia, el Comité de Disciplina ha decidido imponerle a Piqué una suspensión de seis partidos y una inhabilitación de dos meses. El club también deberá afrontar una multa de 1.500 euros y la clausura parcial de su estadio durante dos encuentros.




