El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, sostuvo este sábado una audiencia con el papa León XIV en el Vaticano, en la que abordó la grave crisis política, de seguridad y humanitaria que enfrenta su país.
Durante la reunión, Fils-Aimé expuso los desafíos que Haití atraviesa, incluyendo la expansión del control territorial por parte de bandas armadas, altos niveles de violencia y la emergencia humanitaria que afecta a millones de ciudadanos.
Tras el encuentro con el pontífice, el primer ministro haitiano también se reunió con el secretario de Estado vaticano, cardenal Pietro Parolin, y con el secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, monseñor Paul Richard Gallagher. La Santa Sede destacó la «valiosa contribución de la Iglesia» en Haití y expresó satisfacción por las buenas relaciones bilaterales.
El comunicado del Vaticano subraya que se discutió la situación sociopolítica, los problemas de seguridad, migración y alimentación, así como la importancia del apoyo internacional para afrontar las dificultades actuales.
Según informes de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), en los primeros meses de 2026 se registraron al menos 1.642 muertos y 745 heridos por enfrentamientos entre pandillas y operaciones de seguridad. Además, más de 1,4 millones de personas han sido desplazadas, mientras que la inseguridad alimentaria afecta a casi la mitad de la población, y se reportan múltiples casos de violencia sexual, principalmente contra mujeres y niñas.
La visita de Fils-Aimé al Vaticano busca llamar la atención de la comunidad internacional sobre la necesidad de asistencia urgente para enfrentar la crisis que sacude a Haití.




