Tenerife, España – Un total de 94 pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, desembarcaron este sábado en el puerto de Granadilla, en Tenerife, para ser trasladados a sus países de origen. Otros 24 pasajeros completarán la repatriación este lunes, según las autoridades.
Durante una rueda de prensa, la ministra de Sanidad española, Mónica García, junto con el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó que se organizaron siete vuelos para evacuar a las personas, que procedían de ocho nacionalidades, mientras que en el vuelo hacia Países Bajos viajaban ciudadanos de once países distintos. García aseguró que la operación se desarrolló con total normalidad y seguridad.
Los 14 pasajeros españoles fueron trasladados al Hospital Gómez Ulla en Madrid, donde se activaron todos los protocolos sanitarios correspondientes. La OMS recordó que los contactos del crucero deben guardar cuarentena durante 42 días a partir del 10 de mayo, bajo seguimiento activo. Esta cuarentena puede realizarse en instalaciones específicas o en el domicilio, según cada país decida.
Respecto a un caso con síntomas en Francia, Tedros Adhanom aclaró que la aparición de signos clínicos no implica necesariamente infección por hantavirus, ya que muchos pasajeros son mayores y presentan patologías crónicas que pueden producir síntomas similares. El virus, indicó, no tiene relación con la COVID-19, y los síntomas son clave para identificar posibles contagios.
La ministra García señaló que dos mujeres aisladas en Alicante y Barcelona dieron negativo en la prueba PCR, aunque deberán cumplir la cuarentena. La persona de Alicante presenta síntomas, por lo que sigue un protocolo distinto al de la persona asintomática.
El crucero, que zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, hacia Cabo Verde, registró tres fallecidos y seis casos confirmados durante la travesía. Tras completar la repatriación, permanecerán a bordo 34 miembros de la tripulación, quienes continuarán el viaje hacia Países Bajos.
Los pasajeros fueron trasladados desde el barco hasta el aeropuerto de Tenerife Sur en autobuses de la Unidad Militar de Emergencias, cumpliendo estrictas medidas de seguridad sanitaria. La operación fue coordinada por la OMS y las autoridades españolas, contando con la presencia de epidemiólogos y representantes del organismo internacional.




