El expresidente de Ecuador, Lenín Moreno (2017-2021), negó este lunes haber recibido sobornos en el denominado caso Sinohydro y rechazó cualquier tipo de acuerdo con el actual Gobierno de Daniel Noboa. Las declaraciones se produjeron tras el inicio del juicio por presunto cohecho relacionado con la construcción de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair.
Moreno comparece como acusado junto a otras veinte personas, entre ellas varios de sus familiares, en un proceso que busca esclarecer si existieron pagos ilícitos por parte de la empresa estatal china Sinohydro durante la ejecución de la obra.
Declaraciones del exmandatario
El exjefe de Estado aseguró que la Fiscalía “no tiene una sola prueba” de que haya recibido dinero indebido. “No existe evidencia de que yo haya recibido un centavo por parte del Estado”, afirmó ante los medios de comunicación.
Moreno también respondió a los rumores sobre su regreso a Quito el pasado miércoles, negando que se tratara de un pacto con el Gobierno de Noboa. “Nunca he hablado ni con el presidente ni con sus ministros”, subrayó, descartando cualquier tipo de negociación política.
Acusaciones en el caso Coca Codo Sinclair
La Fiscalía sostiene que Moreno y su entorno familiar habrían recibido más de un millón de dólares en sobornos, como parte de un esquema de pagos ilícitos que alcanzaría los 76 millones de dólares en total. Dichos recursos habrían sido entregados por Sinohydro durante la construcción de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, con una capacidad de 1.500 megavatios, considerada la mayor del país.
El expresidente, que actualmente se desempeña en Paraguay como comisionado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para asuntos de discapacidad, rechazó las acusaciones y calificó de “infames” los señalamientos contra su esposa e hija.
Argumentos de defensa
Moreno defendió la legalidad de sus bienes y negó haber disfrutado de propiedades en el extranjero. Explicó que su departamento en Las Cumbres, Quito, fue adquirido mediante una hipoteca que aún paga al Banco del Pacífico. Asimismo, desmintió haber estado de vacaciones en una vivienda en Alicante, España, como se ha señalado en algunas versiones.
El exmandatario atribuyó las acusaciones a una “venganza” del expresidente Rafael Correa, con quien mantuvo diferencias políticas durante su mandato. Recordó que se opuso a la reelección indefinida y promovió una consulta popular para impedir lo que denominó “dictadores perpetuos” en Ecuador.
Compromiso con el proceso judicial
Moreno aseguró que permanecerá en Ecuador para enfrentar el juicio, manifestando su confianza en las instituciones del país. “Creo en la institucionalidad”, expresó, al tiempo que destacó que durante su Gobierno se fortalecieron la libertad de prensa y las instituciones democráticas.
El inicio del juicio marca un nuevo capítulo en uno de los casos de presunta corrupción más relevantes de los últimos años en Ecuador, que involucra a figuras políticas de alto nivel y a una de las obras de infraestructura más emblemáticas del país.




