El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció hoy que su Gobierno trabajará para colocar al Reino Unido «en el corazón de Europa», durante un esperado discurso ante el Partido Laborista. La intervención marca un giro en su retórica tras la aplastante derrota sufrida por su partido en las elecciones regionales y municipales del pasado jueves.
Starmer calificó al Brexit como un proceso que «nos empobreció y debilitó», en uno de sus mensajes más europeístas desde que asumió el poder, aunque no presentó planes concretos para un acercamiento al continente tras la salida de la Unión Europea en 2016.
El primer ministro destacó que su objetivo es reforzar la economía, la defensa y las relaciones internacionales del país. «Tenemos que acercarnos a Europa para ofrecer a este país más solidez económica, una defensa más robusta y vínculos internacionales más firmes», afirmó.
En su discurso, Starmer también criticó a Nigel Farage, líder del partido populista Reform UK, que se erigió como gran vencedor en los recientes comicios. «Farage prometió que con el Brexit seríamos más ricos, tendríamos más recursos para la sanidad pública y reduciríamos la inmigración. Todo fue mentira, y él nunca asumió responsabilidad», señaló.
Las críticas, sin embargo, no solo provienen de la oposición. La diputada laborista Catherine West inició la recolección de firmas para presionar a Starmer a fijar un calendario para la elección de un nuevo líder del partido en septiembre. Por su parte, Angela Rayner, exviceprimera ministra y figura influyente del laborismo, afirmó que el Gobierno de Starmer «no funciona» y sugirió el regreso del alcalde de Manchester, Andy Burnham, como posible sucesor en el liderazgo del partido.




