La policía italiana, en colaboración con la Policía Nacional española, detuvo en Nápoles a doce personas acusadas de formar parte de una organización especializada en el robo violento de relojes de alta gama en algunas de las principales zonas turísticas de España.
Según un comunicado de las autoridades italianas, los delincuentes operaban en grupos de tres a cinco personas con roles perfectamente definidos. Mientras uno identificaba a las víctimas que portaban relojes de gran valor, los demás se mantenían a distancia para no levantar sospechas hasta aprovechar el momento oportuno para agredirlas y sustraer las piezas.
Las víctimas eran seleccionadas en entornos frecuentados por personas de alto poder adquisitivo, como restaurantes de lujo, clubes de playa y hoteles exclusivos en ciudades y destinos turísticos como Marbella, Barcelona, Málaga, Ibiza y Palma de Mallorca.
La investigación conjunta entre España e Italia, coordinada por Europol, ha permitido arrestar a un total de 33 individuos vinculados a esta red delictiva.
Las autoridades advierten que este tipo de delitos está en aumento en toda Europa, impulsado por los altos beneficios del mercado negro de relojes de lujo y ediciones limitadas.




