Cuba tendrá este jueves otra jornada de prolongados apagones en todo el territorio nacional, con una afectación estimada que alcanzará al 58 % del país, según informó la estatal Unión Eléctrica (UNE).
Déficit crítico
La UNE, dependiente del Ministerio de Energía y Minas (Minem), prevé para el horario de mayor demanda una capacidad de generación de 1,360 megavatios (MW) frente a una demanda máxima de 3,200 MW. El déficit será de 1,840 MW y la afectación real —lo que se desconectará para evitar apagones desordenados— alcanzará los 1,870 MW.
Crisis energética prolongada
El país caribeño vive una grave crisis energética desde mediados de 2024, agravada desde enero por el bloqueo petrolero de Estados Unidos, calificado por la ONU como contrario al derecho internacional.
La situación es “crítica”, según el Gobierno cubano, con apagones en La Habana que superan las 22 horas diarias y cortes de hasta dos días consecutivos en otras provincias.
Causas estructurales
La falta de combustible derivada del bloqueo hace que los motores de generación —que usan diésel y fueloil y aportan el 40 % de la electricidad— estén completamente parados.
Las termoeléctricas, responsables de otro 40 % de la generación, sufren problemas estructurales por décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.
El 20 % restante del mix energético proviene de gas y fuentes renovables, especialmente con el reciente impulso a la energía solar con apoyo chino.
Necesidades energéticas
Cuba precisa unos 100,000 barriles de petróleo diarios para cubrir sus necesidades, de los que solo 40,000 provienen de su producción nacional. Diversos estudios independientes estiman que serían necesarios entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para reflotar el sistema energético de la isla.
Impacto económico
La crisis energética ha agravado la recesión económica que arrastra Cuba desde hace seis años, con una contracción de más del 15 % del PIB entre 2020 y 2025. Los pronósticos apuntan a que la economía podría caer entre un 6,5 % y un 15 % en 2026, lo que intensifica la presión sobre la población y las autoridades.




