La exfiscal general de Guatemala, Thelma Aldana, quien vive exiliada en Estados Unidos desde 2019, expresó su esperanza de regresar a su país luego de la salida de Consuelo Porras del Ministerio Público, tras ocho años de gestión cuestionada por organismos internacionales debido a denuncias de corrupción y ataques a la democracia.
Aldana, reconocida por impulsar investigaciones contra redes de corrupción durante su gestión entre 2014 y 2018, aseguró que la salida de Porras representa “una luz” para volver a Guatemala después de varios años fuera de su nación.
La exfuncionaria recordó que durante su exilio perdió gran parte de su vida profesional y personal. “Perdí a mi familia, mi profesión y mi país. Tuve que comenzar desde cero”, afirmó al referirse a las dificultades que enfrentó desde que abandonó Guatemala en marzo de 2019 debido a amenazas de muerte y procesos judiciales impulsados en su contra.
Durante la administración de Porras, decenas de jueces, fiscales, periodistas y activistas también dejaron Guatemala denunciando persecución política y criminalización. Diversas organizaciones internacionales señalaron un deterioro del sistema judicial y del Estado de derecho en el país centroamericano.
Aldana explicó que muchas de las denuncias en su contra fueron promovidas por sectores afines a la extrema derecha y aseguró que las acusaciones carecen de fundamento legal.
La exfiscal también mostró optimismo con la llegada de Gabriel García Luna al frente del Ministerio Público, nombrado por el presidente Bernardo Arévalo para el período 2026-2030.
Según Aldana, una de las primeras decisiones del nuevo fiscal, como la destitución de Rafael Curruchiche, representa una señal positiva para recuperar la institucionalidad en el sistema de justicia guatemalteco.
Además, no descartó volver a participar en política una vez regrese a Guatemala. La exfiscal fue precandidata presidencial en 2019, pero abandonó el país antes de las elecciones por motivos de seguridad.
Finalmente, Aldana expresó su confianza en que el Gobierno de Arévalo pueda garantizar condiciones de seguridad para el retorno de los exiliados y la reconstrucción democrática del país.




