David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha iniciado este jueves su proceso judicial al sentarse en el banquillo de los acusados por un presunto caso de tráfico de influencias y prevaricación administrativa.
El acusado es investigado por haber recibido, supuestamente, un trato de favor para acceder a un empleo público creado específicamente para él dentro de la Diputación de Badajoz, donde ocupó el cargo de coordinador de conservatorios y posteriormente el de jefe de la Oficina de Artes Escénicas.
Según la acusación, las gestiones para la creación del puesto comenzaron en 2016, antes de que Pedro Sánchez llegara a la presidencia del Gobierno en 2018, y habrían implicado maniobras irregulares para beneficiar su contratación.
El juicio, en el que también están implicadas otras diez personas, se extenderá hasta el 10 de junio y se centra en la presunta creación de un puesto adaptado a sus perfiles profesionales.
La defensa de David Sánchez ha solicitado la anulación del proceso, alegando vulneración de derechos fundamentales y calificando parte de las acusaciones como infundadas y de carácter político. Además, sostiene que algunos de los delitos habrían prescrito.
El caso ha generado una fuerte atención mediática y política en España, al sumarse a otros procesos judiciales que afectan a personas cercanas al entorno del presidente del Gobierno.




