El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que Cuba necesita un nuevo liderazgo para emprender una transformación profunda mediante “reformas sistémicas y serias” que permitan superar la crisis económica y política que atraviesa la isla.
Audiencia en el Senado
Durante una audiencia ante el Senado estadounidense, Rubio cuestionó la capacidad de las actuales autoridades cubanas para impulsar cambios estructurales y sostuvo que el sistema vigente no puede reformarse bajo la dirección de quienes hoy controlan el Gobierno y el conglomerado empresarial militar GAESA. “La pregunta es si pueden reformarse con las personas que actualmente están al mando. Creo que la respuesta es que no pueden”, expresó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Rubio insistió en que la isla requiere nuevas figuras de liderazgo y una mentalidad diferente para avanzar hacia una recuperación económica sostenible.
Contactos con La Habana
El funcionario reveló que la Administración del presidente Donald Trump ha sostenido conversaciones con representantes cubanos para plantear propuestas orientadas a la recuperación económica del país, aunque evitó ofrecer detalles sobre el contenido de esos contactos.
Acusaciones contra Cuba
Durante su comparecencia, Rubio reiteró que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. También acusó al Gobierno cubano de patrocinar el terrorismo y de albergar instalaciones de inteligencia vinculadas a Rusia y China, señalamientos que La Habana rechaza de forma sistemática.
El secretario de Estado defendió además que la crisis energética y los apagones que afectan a la isla son consecuencia de problemas estructurales acumulados durante décadas y no únicamente de las recientes medidas de presión adoptadas por Washington.
Escalada de tensiones
Las declaraciones se producen en medio de una escalada de tensiones entre ambos países. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, Estados Unidos ha endurecido su política hacia Cuba mediante nuevas restricciones económicas y un aumento de la presión diplomática, mientras continúan los contactos entre funcionarios de ambas naciones para explorar posibles vías de solución al conflicto.
Respuesta de Cuba
Por su parte, el Gobierno cubano sostiene que cualquier transformación política o económica corresponde exclusivamente al pueblo cubano y ha denunciado que Washington mantiene una estrategia de presión destinada a forzar cambios internos en la isla.




