El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su disposición a reunirse con el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jameneí, en momentos en que Washington y Teherán mantienen intensas negociaciones para poner fin al conflicto que se prolonga desde hace más de tres meses.
Durante una entrevista en el pódcast Pod Force One, Trump aseguró que le gustaría conocer personalmente al dirigente iraní y no descartó la posibilidad de un encuentro en el futuro cercano.
«Me gustaría conocerlo. Me encantaría conocer a todo el mundo. Probablemente nos reuniremos en algún momento, dependiendo de cómo se desarrollen las cosas», afirmó el mandatario estadounidense.
Mojtaba Jameneí asumió el liderazgo supremo de Irán tras la muerte de su padre, Alí Jameneí, quien dirigió el país durante más de tres décadas. El fallecimiento del antiguo líder ocurrió durante una operación militar conjunta ejecutada por Estados Unidos e Israel, en la que también perdieron la vida varios miembros de su familia.
Trump señaló que el nuevo líder iraní participa de manera directa en las conversaciones diplomáticas y que, según diversas versiones, tiene la última palabra en las decisiones estratégicas del régimen iraní.
A pesar de ocupar el cargo más importante del país, Mojtaba Jameneí mantiene un perfil discreto y ha evitado las apariciones públicas, limitándose a emitir mensajes por escrito. Esta situación ha dado lugar a numerosas especulaciones sobre su estado de salud.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró recientemente que cree que el ayatolá continúa con vida, aunque sectores del Pentágono consideran que pudo haber sufrido graves heridas durante uno de los ataques.
Mientras tanto, ambas naciones continúan intercambiando propuestas con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita el cese de las hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Entre las principales demandas de Irán figura el fin de las operaciones militares israelíes en el Líbano. Por su parte, Estados Unidos mantiene como condición para un acuerdo definitivo que aliados regionales como Arabia Saudí y Catar se sumen a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.
Las declaraciones de Trump representan una nueva señal de apertura diplomática en un escenario marcado por las tensiones regionales y los esfuerzos internacionales para alcanzar una solución negociada al conflicto.




