El papa León XIV ha autorizado la beatificación de 20 religiosos que fueron asesinados en las Islas Baleares durante la Guerra Civil española Guerra Civil Española, tras reconocer oficialmente su condición de mártires.
La decisión fue tomada durante una audiencia con el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro, según informó la Santa Sede. Con este reconocimiento, la Iglesia confirma que los religiosos murieron “por odio a la fe” en un contexto de persecución religiosa.
Los hechos se remontan a 1936, cuando los 20 clérigos fueron asesinados en las islas de Ibiza y Formentera, en el marco del conflicto civil español. Las investigaciones eclesiásticas señalan que las víctimas formaban parte del clero local y desempeñaban labores pastorales, educativas y parroquiales.
Entre ellos destaca Juan Torres Torres, considerado el más joven del grupo, quien había sido ordenado sacerdote poco tiempo antes de su muerte y ejercía funciones como rector en Formentera. Según los informes, se mantuvo al margen de los enfrentamientos políticos de la época.
La declaración de martirio es un paso fundamental dentro del proceso de beatificación, ya que permite avanzar sin necesidad de comprobar un milagro, al reconocerse que la muerte fue consecuencia directa de la persecución por motivos de fe.




