La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha llamado a mantener el diálogo diplomático después de que Israel anunciara la suspensión de todo contacto oficial con ella. La decisión israelí surge tras unas presuntas declaraciones relacionadas con el trato a los palestinos en Gaza y Cisjordania.
Kallas respondió subrayando la importancia de preservar una relación basada en el respeto mutuo y la cooperación, recordando que la Unión Europea e Israel mantienen fuertes vínculos políticos, económicos y estratégicos. Reiteró además el compromiso europeo con una postura constructiva pese a las discrepancias por el conflicto en Medio Oriente.
La funcionaria defendió la posición histórica del bloque europeo a favor de la solución de dos Estados como la única vía viable para alcanzar una paz duradera. También recordó que la UE considera ilegales los asentamientos israelíes en Cisjordania, al entender que dificultan un acuerdo definitivo.
Por su parte, el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció la ruptura de contactos con Kallas hasta que, según afirmó, se retracte de las declaraciones atribuidas. Calificó las comparaciones con el apartheid sudafricano como un “libelo de sangre” y acusó a la diplomática de mantener una postura injusta contra Israel.
La controversia se originó tras un reporte del medio Euractiv, que señaló que Kallas habría hecho comentarios en reuniones privadas comparando la situación de los palestinos en Gaza y Cisjordania con el sistema de segregación racial del antiguo apartheid en Sudáfrica, durante una visita oficial a México. Sin embargo, la Comisión Europea no ha confirmado ni desmentido oficialmente esas afirmaciones.
El episodio refleja el aumento de las tensiones diplomáticas entre Bruselas y Tel Aviv, en un contexto de crecientes críticas internacionales sobre la situación en los territorios palestinos de Gaza Gaza Strip y Cisjordania West Bank, y abre un nuevo foco de fricción en un escenario regional ya altamente sensible.




