La ciudad de Nueva York vivió este jueves un día histórico con el desfile de los New York Knicks, campeones de la NBA por primera vez desde 1973. La caravana arrancó en el Bajo Manhattan, cerca de Battery Park y Bowling Green, recorrió Broadway y culminó en el Ayuntamiento, donde los jugadores recibieron las llaves de la ciudad de manos del alcalde Zohran Mamdani.
Por primera vez, las llaves estaban marcadas con una manzana, símbolo de la comunidad neoyorquina, en lugar del tradicional escudo de la ciudad. El legendario narrador Mike Breen fue nombrando a cada jugador mientras la multitud estallaba en vítores: OG Anunoby fue coreado con un ensordecedor “¡OG, OG!”, Karl-Anthony Towns recibió una ovación apasionada y Jalen Brunson fue aclamado con gritos de “¡MVP! ¡MVP!”.
El capitán Brunson agradeció a la directiva y a los aficionados: “Caramba, lo logramos… Nueva York, lo logramos”, dijo emocionado junto a su familia y el trofeo. El entrenador Mike Brown destacó el sacrificio y compromiso de sus jugadores, mientras dirigía a la multitud en un momento de humor con la frase “¿Quién soltó a los perros?”.
La celebración estuvo marcada por la música, con “Signed, Sealed, Delivered (I’m Yours)” de Stevie Wonder y “NUEVAYoL” de Bad Bunny como himnos del festejo. Figuras como Mariska Hargitay y Carmelo Anthony se sumaron a la fiesta, resaltando el impacto de Brunson y el significado del triunfo para la ciudad.
El histórico Walt “Clyde” Frazier, héroe del título de 1973, recordó a los ausentes y comparó el papel de jugadores como Josh Hart y Mikal Bridges con el de leyendas como DeBusschere y Bradley, subrayando que el éxito de este equipo también se construyó con piezas de reparto. Hart, por su parte, agradeció el cariño de la afición y celebró haber sido acogido como uno más de Nueva York.
El desfile fue un estallido de orgullo colectivo. Tras medio siglo de sequía, los Knicks volvieron a poner a Nueva York en lo más alto del baloncesto, con una fiesta que quedará grabada en la memoria de la ciudad.




