La candidata de derecha Keiko Fujimori se declaró cada vez más cerca de una posible victoria en la segunda vuelta presidencial en Perú, en un proceso electoral que continúa bajo fuerte tensión por el estrecho margen entre los principales aspirantes.
Con el escrutinio prácticamente finalizado, Fujimori lidera con alrededor del 50,11 % de los votos válidos, frente al 49,88 % del candidato de izquierda Roberto Sánchez, una diferencia de apenas unos 40 mil sufragios que mantiene en suspenso el resultado oficial.
Durante un acto con simpatizantes en Lima, la líder de Fuerza Popular aseguró que en pocos días podría proclamarse ganadora y llamó a la unidad nacional para enfrentar los próximos cinco años de gobierno, destacando su confianza en el trabajo conjunto de los peruanos.
Sin embargo, el escenario político podría cambiar. Sánchez anunció que solicitará la anulación de la votación en el exterior, que supera los 300 mil sufragios, alegando presuntas irregularidades en la cadena de custodia de las actas electorales.
El candidato de izquierda sostiene que el cambio en el sistema de transmisión de resultados del extranjero, que pasó de un formato digital a uno físico con traslado de actas a Lima, habría afectado la transparencia del proceso. Según su planteamiento, si esos votos fueran invalidados, el resultado se revertiría a su favor.
Las autoridades electorales y misiones internacionales de observación han señalado que no existen pruebas concluyentes de fraude, aunque el reclamo será evaluado en los próximos días dentro del proceso de revisión oficial.
El Jurado Nacional de Elecciones prevé proclamar los resultados definitivos a mediados de julio. El ganador o ganadora asumirá la presidencia el 28 de julio para el periodo 2026-2031, en medio de un contexto político marcado por años de inestabilidad en el país.
El actual presidente interino José María Balcázar ha señalado que garantizará una transición ordenada y transparente en la entrega del poder.
El proceso electoral también se desarrolla bajo la sombra del legado político del expresidente Pedro Castillo, cuya salida del poder en 2022 profundizó la crisis política y social en el país.




