Dos menores de 2 y 4 años fallecieron este lunes tras permanecer dentro de un automóvil estacionado en la ciudad de Carpentras, en el sureste de Francia, mientras el país enfrenta una fuerte ola de calor.
Las autoridades informaron que la policía recibió una alerta alrededor de las 13:10 horas locales. Aunque los equipos de emergencia llegaron al lugar e intentaron reanimar a los pequeños, los esfuerzos fueron insuficientes y ambos fueron declarados muertos.
La fiscalía de Carpentras indicó que todavía se investigan las circunstancias del fallecimiento, aunque la principal hipótesis apunta a las altas temperaturas registradas en la zona. Según las primeras informaciones, los niños habrían quedado encerrados en el vehículo sin que su madre, de 33 años, se percatara de la situación.
Francia atraviesa una de las olas de calor más severas de los últimos años, con temperaturas que podrían alcanzar niveles similares a los registrados en agosto de 2003, cuando unas 15.000 personas murieron debido al calor extremo.
Las autoridades mantienen activadas alertas máximas por altas temperaturas en 49 departamentos y alerta naranja en otros 40. En varias ciudades francesas los termómetros podrían superar los 40 grados, con registros previstos de hasta 43 grados en Burdeos y 42 grados en Nantes.
Además, el calor extremo ha provocado que muchas personas busquen refugio en zonas con agua para refrescarse. Como consecuencia, 13 personas han perdido la vida por ahogamiento entre la noche del sábado y la mañana del lunes, según datos oficiales.




