El reconocido productor y ejecutivo musical Clive Davis murió este lunes en Nueva York a los 94 años, según informó su familia. Considerado una de las figuras más influyentes del mundo discográfico, fue clave en el descubrimiento y desarrollo de grandes artistas como Bruce Springsteen, Carlos Santana, Alicia Keys, Whitney Houston y Janis Joplin.
Davis, conocido como «el hombre de los oídos de oro» por su habilidad para identificar nuevos talentos, dejó una huella profunda en la música moderna gracias a su visión artística y su capacidad para convertir promesas en grandes estrellas.
A lo largo de más de seis décadas de trayectoria, trabajó como productor, abogado y director creativo de importantes compañías musicales. También estuvo al frente de Sony Music Entertainment y fundó en 1974 el sello Arista Records, donde impulsó las carreras de artistas como Aretha Franklin, Barry Manilow, Patti Smith y Dionne Warwick.
Su influencia alcanzó géneros como el pop, rock y R&B, participando además en la creación de sellos como LaFace Records y Bad Boy Records, que ayudaron a lanzar a destacados exponentes de la música internacional.
Nacido en Nueva York en una familia judía, Davis superó una infancia marcada por la pérdida de sus padres y logró formarse en la Universidad de Nueva York y en la Facultad de Derecho de Harvard gracias a becas.
En sus últimos años enfrentó problemas de salud y permaneció hospitalizado recientemente por complicaciones respiratorias. Su familia lo recordó como un visionario cuya pasión y dedicación transformaron la vida de millones de personas a través de la música.
A Clive Davis le sobreviven cuatro hijos, ocho nietos y dos bisnietos.




