Las gigantes tecnológicas Google y Amazon anunciaron esta semana un fuerte aumento de sus emisiones de gases de efecto invernadero, impulsado por la frenética construcción de infraestructura para el desarrollo de inteligencia artificial (IA).
Según los balances ambientales publicados, el total de emisiones de Google subió un 82 % desde 2019 y un 18 % solo en el último año, mientras que las de Amazon crecieron un 58 % en el mismo periodo, con un 16 % adicional en el último año.
Ambas compañías habían prometido reducir sus emisiones: Google a la mitad para 2030 y Amazon alcanzar la neutralidad de carbono en 2040. Sin embargo, los informes revelan que sus emisiones aumentan más rápido que sus ventas, un fenómeno que ocurre por primera vez al menos desde 2021 en el caso de Amazon.
Consumo energético desbordado
“Nuestro despliegue de infraestructuras de IA se acelera actualmente más rápido de lo que la red eléctrica se descarboniza”, reconoció Kate Brandt, directora de sostenibilidad de Google.
Por su parte, Kara Hurst, responsable de sostenibilidad de Amazon, admitió que “el incremento en la demanda podría ralentizar” las ambiciones ambientales del grupo.
En total, Google emitió 18,8 millones de toneladas equivalentes de CO2 el año pasado, principalmente por sus centros de datos, oficinas, fabricación de chips y servidores, además de la construcción de nuevas instalaciones. El consumo eléctrico de Google se aproxima al de un país como Grecia.
Amazon, en tanto, reportó 80,85 millones de toneladas, derivadas de sus actividades de computación en la nube, almacenes, flota logística y envíos globales. La construcción de centros de información fue la categoría de mayor crecimiento, con un aumento superior al 40 % en un año.
Tendencia sectorial
La situación no es exclusiva de Google y Amazon. Se espera que los próximos informes de Meta y Microsoft reflejen un patrón similar, con incrementos asociados a la expansión de infraestructura para IA y servicios digitales.
Contrapeso con energías renovables
En contraposición, Google destacó que en 2025 firmó un volumen récord de contratos de energía descarbonizada, mientras que Amazon se presentó como el mayor comprador mundial de energías renovables por sexto año consecutivo.
Ambas compañías insisten en que sus inversiones en energías limpias buscan compensar el impacto de la expansión tecnológica, aunque admiten que la velocidad de crecimiento de la IA supera la capacidad actual de la red eléctrica para descarbonizarse.




