El jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, afirmó este miércoles que las sanciones contra Venezuela debían flexibilizarse para no obstaculizar la llegada de ayuda ni los planes de recuperación tras el doble terremoto del pasado 24 de junio.
Excepciones humanitarias
“Para nosotros siempre es importante que tengamos excepciones humanitarias, que nada de lo que necesitemos para el apoyo humanitario esté sujeto a sanciones”, declaró el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios en una entrevista desde Playa Grande, una de las zonas más afectadas por los sismos.
Fletcher consideró que los terremotos provocarían una situación económica muy difícil, que restaría “varios puntos al PIB”, y adelantó que la ONU quería trabajar con organismos financieros como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para avanzar hacia la recuperación a largo plazo.
Fondos necesarios
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estimó que se necesitaban 300 millones de dólares adicionales —ya se había recaudado una cantidad similar— para asistir a 1.3 millones de personas afectadas por el desastre, según una evaluación conjunta de la ONU y ONG.
“Existe esa necesidad a largo plazo de ayudar al pueblo venezolano en este momento, y no solo de lidiar con la situación humanitaria, sino también de lidiar con la reconstrucción del país. En última instancia, no solo reconstruir vecindarios, sino reconstruir la esperanza”, apuntó Fletcher.
Coordinación de la ayuda
El coordinador humanitario reconoció que la eficiencia en la distribución de la ayuda “nunca será perfecta”, pero pidió mayor coordinación entre todos los actores. “En una zona de crisis como esta, al lidiar con una operación tan compleja, no puede ser perfecta. Lo que tenemos que hacer es coordinarnos de la manera más efectiva posible entre todos estos diferentes socios, incluyendo, por supuesto, a las ONG y al sector privado”, señaló.
Fletcher aseguró que existían mecanismos robustos para garantizar que la ayuda llegara a quienes la necesitaban: “No queremos ver ni un solo dólar yendo a ninguna otra parte que no sea salvar vidas”.
Balance oficial
El devastador doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurrido el 24 de junio, dejó según el último balance oficial 3,685 muertos y 16,740 heridos, además de miles de viviendas destruidas.




