Una nueva modalidad de ciberestafa se extiende desde el Sudeste Asiático hacia España y otros países, donde organizaciones criminales utilizan inteligencia artificial y técnicas de suplantación telefónica para hacerse pasar por agentes de la Policía y autoridades oficiales con el objetivo de robar dinero a sus víctimas.
Según fuentes consultadas, una red de presuntos estafadores hispanohablantes vinculada a una organización criminal de origen chino lleva cerca de nueve meses realizando llamadas falsas en las que imitan a instituciones españolas. El grupo habría efectuado alrededor de tres millones de llamadas desde centros de fraude ubicados en Laos desde finales de 2025.
El método empleado combina tecnología avanzada con engaños psicológicos. Los delincuentes contactan a las víctimas para advertirles de un supuesto problema con su línea telefónica o de una investigación relacionada con delitos ficticios. Después, mediante videollamadas, se presentan como policías o funcionarios utilizando inteligencia artificial y el sistema conocido como “spoofing”, que permite modificar el identificador del teléfono para mostrar números oficiales falsificados.
Durante la conversación, los falsos agentes presionan a las personas para que transfieran sus ahorros a cuentas “seguras” que, en realidad, están controladas por las propias mafias. Los estafadores suelen cambiar de un trato amable a amenazas o intimidaciones para generar miedo y conseguir que las víctimas actúen rápidamente.
Una joven española relató que los delincuentes le aseguraron que existía una supuesta red de policías y empleados bancarios involucrados en un delito. Le pidieron trasladar casi todo el dinero de su cuenta para una falsa investigación, momento en el que comenzó a sospechar del engaño.
Expertos y organismos internacionales advierten que estas redes criminales han evolucionado durante los últimos años. Originalmente relacionadas con negocios de casinos ilegales en Asia, muchas se transformaron en grandes centros de fraude digital después de la pandemia. En algunos casos, trabajadores obligados a operar bajo amenazas realizan las estafas siguiendo órdenes de organizaciones criminales.
Las autoridades han documentado diferentes tipos de fraudes cometidos por estas mafias, entre ellos engaños sentimentales, falsas inversiones en criptomonedas y ahora la suplantación de policías y funcionarios extranjeros.
La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) señala que estas organizaciones pueden engañar incluso a personas con altos niveles de educación, debido al uso de tecnologías sofisticadas y estrategias de manipulación.
El fraude no afecta únicamente a España. Países como Australia, Brasil, Singapur y Tailandia también han reportado casos similares, donde delincuentes utilizan uniformes falsificados, documentos falsos y videollamadas manipuladas para aparentar ser miembros de cuerpos oficiales.
Investigadores estiman que las ciberestafas originadas desde estas redes generan pérdidas de entre 50.000 y 70.000 millones de dólares al año, convirtiéndose en una de las actividades criminales más lucrativas a nivel mundial.
Las autoridades recomiendan no entregar información bancaria, no realizar transferencias solicitadas por supuestos agentes a través de llamadas o videollamadas y verificar siempre la identidad de cualquier persona que afirme pertenecer a una institución oficial.




